|
|
|
| |
Entrevista a los piqueteros Jorge J. y Andrés
F. en el rancho de zinc, que es local de reunión del Movimiento
de Trabajadores Desocupados [Anibal Verón] de Solano
Página 12
A. F.: Nosotros somos un movimiento
de trabajadores desocupados donde planteamos la autonomía
y la independencia de todos los sectores sindicales, burócratas,
con todas las instituciones que están relacionadas con
el Gobierno y con los partidos políticos. J. J.: No dependemos
de ninguna central sindical ni política.
:: ¿Cómo
definirían la identidad de la masa que conforma el movimiento?
A. F.: Como autónoma, popular.
:: ¿Y sin
trabajo?
A. F.: Sí, somos trabajadores
desocupados.
:: Quiere decir
que en la medida en que vayan encontrando trabajo dejarán
de ser adherentes.
A. F.: No, porque nuestra consigna no es solamente conseguir
trabajo sino trabajo, dignidad y cambio social.
J. J.: Y no consideramos lo que nos
da el Gobierno como un trabajo, sino como una limosna. Aunque
sabemos que, por el momento, dependemos de ella para nuestra subsistencia.
:: Resulta difícil
imaginar que ciento cincuenta pesos puedan resolverles la subsistencia.
A. F.: Lo que pasa es que ese dinero, muy mínimo,
nos ha permitido poner en marcha talleres donde fabricamos pan,
que luego se vende, al costo, al resto de los compañeros.
Entre nosotros abolimos el concepto de ganancia.
J. J.: Y si hay excedentes, porque
puede ocurrir, se analiza con todos los compañeros qué
se hace con ellos. Vos escuchaste, al llegar, una discusión
de éstas.
:: ¿Cuáles
son los talleres que han organizado?
J. J.: Talabartería, herrería,
carpintería, confección de prendas.
:: Vamos a suponer
que pretenden levantar un taller de costura. Explíquennos
cómo lo hacen.
J. J.: Básicamente para empezar
tenemos que obtener el subsidio.
:: Los ciento
cincuenta pesos que el Gobierno da a los jefes de familia sin
trabajo. ¿Cómo los consiguen?
A. F.: Se lo peleamos al Gobierno.
J. J.: Se lo arrancamos al Gobierno cortando rutas.
:: Por qué
algo que está previsto por ley, o decreto, no sé,
tienen que obtenerlo de esa manera?
A. F.: Porque el Gobierno no responde
al pedido. En Buenos Aires hay cien mil personas anotadas para
acceder a este plan y no han ingresado. La gente se anota pero
el Gobierno no responde. La única manera de conseguir algo
es cortando rutas.
:: Cortando rutas
y negociando.
A. F.: No negociando, nosotros no
negociamos con el Gobierno. Exigimos.
:: Está
bien, exigen, pero si no hay diálogo ¿cómo
llega el dinero hasta ustedes?
A. F.: Nosotros llegamos a una mesa
de diálogo donde le planteamos nuestra exigencia. No es
una negociación.
:: No les gusta la palabra negociación...
A. F.: No, porque negociar es ir
a acordar. Y siempre con el Gobierno se han acordado cosas que
no satisfacían las necesidades de los compañeros.
Negociar sería que, cuando ellos nos dicen "no tenemos
seiscientos planes para jefes de hogar, tenemos trescientos",
nosotros aceptáramos levantar el corte de ruta a cambio
de los trescientos. Ellos dicen eso y...
:: Ustedes dicen
no. "Sólo nos movemos por seiscientos"
A. F.: Exactamente. "O los seiscientos
o nada."
J. J.: Cuando el trabajador era obrero
en una empresa y tenía exigencias que el patrón
no aceptaba terminábamos tomando la empresa. Nosotros,
hoy, no tenemos empresa para tomar. Al tomar la ruta, descubrimos
que con esa toma trabamos los medios de producción. No
pueden circular los camiones, no pueden circular los correos,
no pueden circular los micros. La producción se paraliza.
Para nosotros, como desocupados, es una herramienta de lucha valiosísima.
Nosotros reivindicamos la lucha de los compañeros, las
pelotas que han tenido los compañeros Che Guevara, Santucho.
Lo leales que fueron a sus convicciones, pero hoy nosotros no
creemos que esa sea la metodología. El poder no se obtiene
a partir del sillón de Rivadavia. El poder se construye.
Y todavía nadie sabe cuánto tiempo lleva construirlo.
|
|
|
|
|
|
|